lunes, mayo 23, 2011

Norte

Que los escritores del norte no sabemos escribir de otra cosa. Que si no hay narco y balas, se nos acaba el tema. Perdón por no tener flores en la cabeza, sirenas y unicornios. Después de los parientes levantados, el tiroteo a la vuelta de la casa y el decapitado en la parada del autobús, no se nos antoja inventar finales felices para que los demás puedan abordar el taxi con el corazón lleno de esperanza y una sonrisa en el rostro.

3 comentarios:

María Montelongo dijo...

Los del Norte del País, tenemos las manos sobre la cabeza y el pecho enterrado en el suelo. Con la piel colgando de la sangre, porque el entorno violento es un hecho que nos arrebata los días. Sé que cambiará porque tengo fé, porque algo ocurre y pronto se levantará, y ese será nuestro final feliz. El ver respirar con vida a sobrevivientes de generaciones que están exterminando con esta guerra. Un abrazo, Orfa. Defiende este Norte que aprecias y te aprecia.
PD
DEP. Norma Maldonado y su hija.

Raquel Olvera dijo...

Es una pena tener que vivir así. Ojalá fuera de otro modo.

(La pera brava es un libro tuyo?

Se puede conseguir? Adónde?)

Saludos.

Raquel Olvera dijo...

ah! Ya vi abajo. Es una novela. Me interesa mucho leerla.