jueves, agosto 12, 2010
Bien decía mi abuela que peca más que el pierde que el que roba
Ayer me pasé una hora entera odiando a alguien porque pensé que me había robado mis dos Moleskines perdidas hace meses: una libreta común para cualquiera pero a la que yo le tengo un gran afecto y mi libreta de sueños. Después me sentí mal porque en realidad no tenía argumentos para acusar a esa persona, me sentí tan mal que hasta le pedí perdón a Dios y le dije que en lugar de odiar a nadie me ayudara a encontrar mis libretas. Ahorita, haciendo mi maleta, las acabo de encontrar, aunque ya había volteado la casa entera buscándolas. No me salgan a mí con que los milagros no existen.
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5 comentarios:
Creo que conozco esa sensación: es una especie de ilusión de certeza, y uno anda por ahí esperando que el responsable de la cara, aunque no lo sea XD.
Buscas algo desesperadamente y no lo encuentras y cuando menos lo esperas aparece. :D
¡Amén!
Hace tiempo una amiga puso una denuncia contra su doméstica porque no encontraba unos aretes y sospechaba de ella. La muchacha obviamente lo negaba. La despidió, se bronqueó, y para no hacer el cuento largo, en la cena de navidad su hermana que venía de visita de Houston los traía puestos. Ella misma se los había prestado para ir una boda, y no se acordaba... Ouch!!!
Pinches duendes, estan en todas partes!! gracias por el add en twitter
Saludos!
@alemun99
Doña Orfa, y como va La Perra Brava. Me encantó aquel artículo que tuve la oportundad de leer. Pero para que te pregunto si ya veo aquí abajo el cartel de tu participación en Bellas Artes. Mi sincera felicitación para ti joven talentosa.
Te dejo mi abrazo con afecto
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